Beato Daniel Brottier

El Padre Daniel Brottier, nació en Francia, el 27 de septiembre de 1876. Ordenando sacerdote secular en la diócesis de Blois, opta por la vida misionera en la Congregación del Espíritu Santo. Parte para Senegal en 1903, llí se distingue por su celo misionero. Trabajó duro, sudó, tembló a causa de las fiebres y sufrió jaquecas que motivaron su regreso.

Después de recuperarse en Francia, fue encargado de la campaña pro ''Souvenir African'' campaña que pretendía construir la catedral de Dakar, Senegal. Él se dedicó a esta campaña con toda tenacidad, esperanza, capacidad organizativa y también con toda su bondad, humildad, gratitud y su profunda fe.

En 1923 fue llamado a poner estas virtudes al servicio de la ''Obra de los Huérfanos de Auteuil''. En este servicio, la vida del Padre Brottier alcanzó la plenitud de su entrega y sacrificio por el bien de los huérfanos. Dejando para la Obra una sólida organización que sigue hoy día ayudando a miles de jóvenes. Era el hombre de la Providencia.

''No se debe dudar de la Providencia muchas veces no entendemos lo que sucede, pero un día nos damos cuenta de que la Providencia ha concluido las cosas para mejor.'' ''Cuando podemos decir a Dios: he acogido a estos niños infelices por Ti, ayúdame a alimentarlos; tengan la seguridad de que la Providencia intervendrá.''

''¿Qué hacemos todo el día? De la mañana a la noche acoger a la gente apenada, animarla, asistirla, darle esperanza. Recoger a los huérfanos, alimentarlo, acostarlos, educarlos, catequizarlos. Procurar trabajo a los parados. Interceder ante las autoridades civiles, militares, religiosas por las familias y personas que viven en la miseria... Vivir como Cristo vivió ¿No es por ventura, el camino de la salvación para un sacerdote?''

El 28 de febrero de 1936, exhausto, se fue a la casa del Padre. El que había vivido esta consigna: ''La verdad felicidad es la que buscamos para los demás'', partió. Quedó su presencia visible en la obra de los Huérfanos Aprendices de Auteuil, de donde miles de voces juveniles lo invocan como Padre.

El Papa Juan Pablo II beatificó el P. Daniel Brottier el 25 de noviembre de 1984.

Texto de Leonardo Jordão, novicio Espiritano